Archivos mensuales: septiembre 2017

Los 8 factores que influyen en tu calidad de vida y bienestar emocional

Uno de los factores que inciden en disfrutar de una buena calidad de vida es el bienestar emocional.

Cada vez es mayor la población de 50 o más años y un porcentaje no despreciable de ellos sufre de problemas de salud psíquica.

Las causas más frecuentes son la de pérdida de seres queridos, dolencias de tipo crónico y la pérdida de seguridad financiera, por cambios en su situación laboral.

Es fundamental detectar los primeros síntomas que nos alejen de la calidad de vida y bienestar emocional.

Una buena gestión del tiempo libre encaminada a trabajar nuestro bienestar emocional será clave en nuestra calidad de vida.

Calidad de vida y bienestar emocional. Foto de Noah Silliman | Unsplash
Calidad de vida y bienestar emocional. Foto de Noah Silliman | Unsplash

¿Qué entendemos por bienestar emocional?

Bienestar emocional significa sentirse tranquilo, no tener agobios ni preocupaciones. No sufrir estados de nervios.  Como vemos, es prácticamente imposible que se pueda lograr este estado de calidad de vida y bienestar emocional en todo momento.

Lo que deberemos trabajar es por ese objetivo utópico de lograr de forma permanente ese estado.  Si se está muy alejado del mismo, se debería plantear objetivos más realistas como los de lograr un mayor tiempo de tranquilidad que de estrés.

Buscaremos aquellas acciones o motivaciones que nos lleven a esa calidad de vida y bienestar emocional. De forma consciente y programada. 

¿Podemos medir el bienestar emocional?

Se dice que para mejorar algo es necesario primero, medirlo. Sólo así podremos tomar decisiones que lo mejoren.

Para ello, tendremos que tener una referencia de los indicadores que se utilizan para esta valoración de nuestra calidad de vida y bienestar emocional.

Cuáles son los indicadores de nuestro bienestar emocional

 Una serie de indicadores basados para medir el bienestar emocional son los correspondientes a responder a las siguientes preguntas. Graduando en una escala de 1 a 4,  cuánto de cierto supone la cuestión en nuestra opinión.

1.-¿Se muestra satisfecho con tu vida presente?

2.-¿Presenta síntomas de depresión?

3.-¿Está alegre y de buen humor?

4.-¿Muestra sentimientos de incapacidad o inseguridad?

5.-¿Presenta síntomas de ansiedad?

6.-¿Se muestra satisfecho consigo mismo?

7.-¿Tiene problemas de comportamiento?

8.-¿Se muestra motivado a la hora de realizar algún tipo de actividad?

¿Cómo medimos cada uno  de estos indicadores?

La medida no deja de ser algo subjetivo y relativo. Se usan en las encuestas cuatro clasificadores:

a) Siempre o casi siempre

b) Frecuentemente

c) Algunas veces

d) Nunca o casi nunca

Conviene ser sincero con uno mismo, de nada vale engañarnos, otorgar valoraciones para mostrar algo que no es real.

¿Podemos hacer algo para mejorarlos?

Una vez que los hemos medido, de forma subjetiva y en un momento determinado del tiempo que puede influir nuestra valoración, podemos dejarlo todo tal cual está, siguiendo con nuestras costumbres o intentar cambiar algo.

Lo mejor para cambiar es empezar a hacer algo distinto.

En cada una de los indicadores hacemos una descripción y alguna sugerencia de cómo mejorarlo. 

¿Se muestra satisfecho con tu vida presente?

En general tendemos a situarnos en valores medios. Una respuesta de  nunca o casi nunca exigiría una toma de decisiones radicales. Igualmente una de siempre o casi siempre, deja poco margen de mejora.

Pero por supuesto es a lo que hay que aspirar.

Por tanto los posibles consejos a dar, serían para aquellas personas que se sitúan en respuestas de “frecuentemente” o  “algunas veces”.

Es importante buscar lo que nos satisface e intentar hacerlo. Quizás no sea posible o no tengamos el valor suficiente para intentar lograrlo. En estos casos suele ser aconsejable el adaptarnos. Es hacer que tu mente se adapte a la situación que tienes y que te acabe gustando.  Esto es aplicable en el mundo laboral, donde suele ser más fácil a encontrar el trabajo que te guste, el hacer que te guste el trabajo que realizas.

En este caso, podría ser similar. Puestos los medios para encaminarse a ese ideal de vida que se tiene en la cabeza, si no se logra, será más efectivo conformarse y buscar lo positivo de la vida presente.

Recordemos que calidad de vida y bienestar emocional conlleva un estado de evitar estrés y estar tranquilo. Sufrir por no estar allá donde imaginamos que nos gustaría estar, implica un estrés contraproducente.

¿Presenta síntomas de depresión?

Al igual que en el caso anterior, tratamos de dar una visión de cómo mejorar cuando se responde a esta pregunta en sus valores centrales. En caso de responder que siempre se encuentra deprimido, está claro que necesita una ayuda profesional de un psicólogo o psiquiatra.  Si nunca está deprimido, enhorabuena, puede saltar directamente a la siguiente sección.

Estar alguna vez deprimido debería considerarse normal, pues no todo depende de nosotros. Las circunstancias externas nos llevan a veces a situaciones que no son las que deseamos y podrían causar cierta desesperanza.  Otras veces, de forma inexplicable, sin causas objetivo que lo justifiquen, nos podríamos encontrar abatidos.  Posiblemente intervengan factores químicos que lleven a nuestro cerebro a caer en estos estados.   Por lo general debemos contar con que son estados pasajeros, con lo que simplemente habrá que dejar pasar el día para levantarse al día siguiente con otro ánimo.

Es también importante una buena gestión de nuestro tiempo libre. Intentar reservar siempre en cada día, un hueco para aquellas cosas que nos van a ayudad a nuestra calidad de vida y bienestar emocional.

¿Está alegre y de buen humor?

Estar alegre y de buen humor es fundamental para tu calidad de vida y bienestar emocional. Casi podríamos decir que actúa como una medicina mágica capaz de enmascarar cualquier problema.

Para lograr aumentar los momentos de alegría y buen humor, de nuevo, podemos disponer de nuestro tiempo libre para fomentar aquellas actividades que nos alegren al ánimo.

Buscar la compañía de las personas que nos alegran la vida, ha de ser un empeño constante. Igualmente tendríamos que esforzarnos por alegrar la vida a otras personas. Frecuentemente es esta última idea la que nos lleva a esta calidad de vida y bienestar emocional.

Alegría. Foto de caludioscott | Pixabay
Alegría. Foto de caludioscott | Pixabay

¿Muestra sentimientos de incapacidad o inseguridad?

El presentar sentimientos de inseguridad o incapacidad con mayor o menor frecuencia, es habitual en personas mayores de cincuenta años. Con la edad se presenta la pérdida de capacidades que teníamos antes. No sólo es el debilitamiento de capacidades físicas sino también mentales.  La energía que se tiene de joven ya no es la misma conforma avanzan los años.

Por tanto este apartado, es muy probable que tienda a ser uno de los peor valorados y principales causantes de limitar nuestra calidad de vida y bienestar emocional.

Pero no hay que dejarse llevar por el desaliento. Para ello es clave el autoimponerse una serie de rutinas que ejerciten tanto nuestro estado físico como intelectual. La práctica frecuente de deporte o ejercicio o el trabajo de las capacidades intelectuales con la ejecución de cursos o lectura, es importante. Nos permitirá el no ir acelerando la pérdida de nuestras capacidades. Y con ello también autoconfianza y  ganar en autoestima. En suma luchar contra los sentimientos de inseguridad que pueden aparecer.

¿Presenta síntomas de ansiedad?

Luchar contra los síntomas de ansiedad también es importante para nuestra calidad de vida y bienestar emocional. Si aparecen con relativa frecuencia, el consejo es acudir a ayuda profesional. No debemos dejarnos abatir por estos síntomas.

Para sucesos ocasionales, lo mejor es reconocer cuanto antes que nos estamos obsesionando posiblemente en exceso con algún asunto. En cuanto lo detectemos, lo mejor es forzar nuestra mente a distraerse con otra cosa que nos evada de lo que nos angustia.

¿Se muestra satisfecho consigo mismo?

Estar satisfecho consigo mismo puede sonar a fatuidad. Como en otros indicadores que nos miden nuestra calidad de vida y bienestar emocional, las valoraciones extremas son infrecuentes y de alguna forma no deseables.  Las valoraciones extremas negativas, como la de nunca estar satisfecho consigo mismo, claramente deben ser evitadas.

Pero la valoración extrema positiva, la que nos llevaría a decir que siempre estamos satisfechos con nosotros, siendo una meta a aspirar, quizás sea sintomática de no estar reconociendo defectos que tenemos. Esto nos limitaría la capacidad de evitar estos defectos y de mejorar como personas.

Lo importante de este apartado, es que debemos aprender a querernos tal cual somos. Con nuestros defectos y nuestras virtudes. Es el primer paso para sentirse a gusto con uno mismo e intentar cada día avanzar en el ideal de persona que queramos ser.

¿Tiene problemas de comportamiento?

Presentar problemas de comportamiento, cuando estos no suponen ya un problema para la convivencia con otras personas, puede ser relativamente normal cuando tenemos un mal día.

El autocontrol, es la medicina para evitar estos impulsos viscerales que nos pueden llevar a comportamientos indeseados.

Técnicas que buscan  la relajación como puede ser el yoga, Tai Chi o cualquier otra actividad como practicar deportes o la horticultura, por poner un ejemplo, pueden ser beneficiosas.

Motivación al iniciar actividad. Foto de Nick Macmillan | Unsplash
Motivación al iniciar actividad. Foto de Nick Macmillan | Unsplash

¿Se muestra motivado a la hora de realizar algún tipo de actividad?

La ilusión ha de ser lo último que perdamos y una de los alicientes de empezar nuevas actividades, es precisamente la motivación que nos infunden.

Calidad de vida y bienestar emocional están muy ligadas a emprender con motivación cualesquiera de las cosas que hagamos.  Las personas senior de cincuenta años o más tienen en su contra el bagaje vital que arrastran. Esto les hace pensar que ya conocen todo, que nada nuevo van a descubrir y que por tanto no hay motivo alguno por ilusionarse con nada nuevo.

Este es otro punto por tanto que tiende a ser un lastre para nuestra calidad de vida y bienestar emocional en personas senior.

Para combatirlo, y recuperar el gozo de la motivación con nuevas actividades, es necesario romper el cliché anterior de nuestra desconfianza a pensar que no vamos a motivarnos con lo que hagamos.

La recomendación sería desde hacer nuevas actividades que nos descubran aspectos que no hubiésemos experimentado con anterioridad a buscar innovar en nuevas formas de hacer lo que ya venimos practicando desde tiempo atrás.

En suma se trata de darle una pizca de sal a nuestra rutina. Hacer cosas nuevas y de distinta forma las habituales. Si además lo combinamos con la interacción con otras personas, seguramente nos aporten una visión que nunca se nos habría ocurrido, lo cual nos hará ver todo de forma distinta.