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Transformación digital y coche compartido

El coche compartido es uno de los cambios más destacados que nos está trayendo la transformación digital. Gracias a la extensión de los smartphones y servicios en la nube, se ha hecho realidad en poco tiempo.

El coche compartido, supone un cambio de mentalidad importante. En especial para la población de más edad. Acostumbrada a tener un coche en propiedad, la idea de compartir el coche resulta extraña.

Sin embargo tiene una serie de ventajas, que para la población senior de más de 50 años, puede ser significativa. No sólo es el ahorro en la compra y mantenimiento de un vehículo. También el tiempo y liberación de preocupaciones que se gana en sus cuidados.  En suma es dejar de hacer una inversión económica en un bien que la mayoría de la población no usa durante gran parte del tiempo.

Desde un punto de vista global,  el coche compartido ayuda a la mejora de la calidad de vida. Esto es debido a que contribuye a reducir el número de coches en circulación,  reduciendo la contaminación del aire y contaminación acústica.    

El coche compartido alivia las congestiones de tráfico.  Al final se logra una mayor disponibilidad de tiempo libre para otras actividades. Más tiempo para actividades más enriquecedoras que las de estar con frecuencia atascado  o preocupado por la atención a un bien en propiedad. 

La clave del cambio que se produce con el coche compartido es que, el vehículo pasa de ser un bien o producto a un servicio que usamos sólo cuando lo necesitamos.

Taxi como origen de coche compartido. Foto de Mike Wilson | Unsplash
Taxi como origen de coche compartido. Foto de Mike Wilson | Unsplash

¿Qué servicios de coche compartido existen?

A grandes rasgos, podríamos diferenciar entre la compartición del coche en sí mismo o del servicio que presta. Cuando se comparte el vehículo, al igual que en un servicio de coches de alquiler, es utilizado por varias personas en momentos diferentes. Se utiliza en exclusividad por una persona con su familia o amigos en cada momento.

La otra forma de uso de coche compartido, es la de compartir trayectos.  Uno le indica a la aplicación, el recorrido que quiere hacer, y le facilitará un vehículo con conductor profesional o no, que le llevará a su destino.

El primer modelo, es más común encontrarlo en ciudades. En trayectos de corto recorrido. Es en estas grandes urbes, donde empresas como Car2Go, Bluemove, Avancar o Respiro, proporcionan coches de alquiler, distribuidos por el centro de las ciudades y para su uso dentro de esas zonas.  Con suscripciones al servicio que facilitan enormemente tanto la localización como la disposición de uso de estos coches.

En la compartición por trayecto, el modelo es más parecido al del servicio de taxi. Suele asociarse tanto a trayectos largos como cortos. Con la diferencia que podemos disponer de vehículos VTC o de arriendo de vehículos con conductor. El servicio de VTC es muy similar al servicio de taxi. Y con conductores a los que se les exige licencia y otra serie de requisitos legales.

Pero también se dispone de otros conductores particulares, que pasado el filtro o condiciones mínimas que les exigen las plataformas de intermediación,  ponen sus vehículos y sus servicios de conducción al servicio de estas plataformas. Su continuidad en el servicio se suele ligar a la reputación que van acumulando.

Conductor. Coche compartido, Foto de Why Kei | Unsplash
Conductor. Coche compartido, Foto de Why Kei | Unsplash

¿Qué otras diferencias existen en la utilización de coche compartido?

En general, la utilización del servicio de coche compartido, puede también diferenciarse en función del trayecto que se hace y de la ubicación de los vehículos.

Es común encontrarse con servicios basados u orientado a trayectos de ida y vuelta que obliga a dejar el coche en el mismo sitio  o  parking donde se recogió. Es menos flexible que otros servicios pero lleva asociado menos costes.

El otro tipo de utilización es para trayectos de solo ida, donde se puede dejar el coche en cualquier sitio dentro de una zona previamente establecida. Es el que se está extendiendo a más velocidad por las grandes ciudades, debido a  su flexibilidad.  A las empresas propietarias de los vehículos, les obliga a redistribuir periódicamente los mismos, incurriendo en costes mayores.

¿En qué ha contribuido la transformación digital  en la expansión de los servicios de coche compartido?

La transformación digital está impulsando esta y otras manifestaciones de la economía colaborativa. Veamos cómo ha contribuido a la expansión del coche compartido.

Como hemos comentado anteriormente, la extensión de los smartphones entre la población, ha sido clave para la expansión del coche compartido. Los smartphones,  disponen de dos elementos clave como son: por un lado las app o aplicaciones conectadas con la nube donde se programa la lógica del servicio.  Por otro lado la geolocalización, permite localizar el coche disponible  más cercano sin necesidad de desplazarnos a más distancia a algún centro de alquiler de coches.

Otro elemento importante, sobre todo en los servicios de coche compartido, basados en la compartición de trayectos, es la integración con redes sociales. Gracias a esto, es posible disponer de la reputación tanto de conductores como de pasajeros, que determinarán nuestra disposición a compartir el viaje.

A futuro, la transformación digital, facilitará la integración de estos servicios de coche compartido con las funcionalidades de las ciudades inteligentes o smart cities.  Se evolucionará del concepto de coche compartido a medio de transporte compartido.  En función de la situación del tráfico y la disponibilidad de diferentes tipos de vehículos, como bicicletas, coches compartidos u otros medios de transporte público, el usuario será asesorado por estas aplicaciones integradas con los sistemas de Smart City,  con las mejores opciones.

¿Cuál es la tendencia a futuro del coche compartido?

Cuatro son las claves del coche compartido del futuro:

  • Eléctrico
  • Autónomo
  • Integrado con sistemas de Smart City
  • Aparición de nuevos servicios

El que el coche sea eléctrico es la tendencia general para este tipo de vehículos. Si a este tipo de energía para el coche, se suma el que sea compartido, gozará de todos los beneplácitos para que las administraciones propicien su uso favoreciendo la calidad de vida de las ciudades.

El siguiente paso evolutivo, estará en la conducción autónoma. Con sistemas como los que está desarrollando Tesla, que persiguen disponer en breve, de una seguridad media diez veces superior a la conducción humana, la compartición de coche será mucho más fiable que hoy en día. Ya no será necesario indagar en las reputaciones para saber cómo es el conductor que nos va a llevar de un sitio a otro.  Quizás como mucho, nos interesemos por el fabricante del coche con el que nos haremos un juicio de valor, en la seguridad de sus sistemas de conducción autónoma.

La última gran evolución será la de integración de estos coches con los sistemas de Smart City Con sensores que miden el tráfico de las calles, Serán capaces de informar a los coches autónomos de los mejores trayectos. Incluso de forma inteligente redistribuir el tráfico para evitar en todo momento las congestiones.

Con la digitalización en el uso del coche compartido, aparecerán nuevos servicios.  Será posible por ejemplo, rentabilizar  nuestro coche, poniéndolo  a disposición de otros, en los momentos en que estamos de viaje o trabajando.

Futuro. Smart City ¿Fin de atascos?. Foto de Lily Lvnatikk | Unsplash

Los retos a corto plazo del coche compartido como forma de economía colaborativa

El coche compartido no deja de ser una muestra de economía colaborativa, donde prima la compartición sobre la propiedad. Como todas las manifestaciones de economía colaborativa, ofrece oportunidades y riesgos que hay que conocer.

La compartición de coche o de trayecto, está ofreciendo oportunidades de acceso a un transporte más económico a los consumidores.  También de acceso a muchas personas para la obtención de ingresos, con sus vehículos particulares. Las Comunidades Autónomas, están regulando también el sector de VTC o arrendamiento de vehículos con conductor para que no se pierdan las garantías de otros servicios de transporte.

Sin embargo para los conductores, aun siendo una oportunidad de obtención de ingresos, están sujetos a las directrices de las plataformas de intermediación. Dictan los recorridos que han de hacer, no siempre los más rentables.  Califican al conductor, no solo por la valoración de los clientes, sino por su disponibilidad, su aceptación a todas las normas corporativas. Al final gozan de las ventajas del trabajo autónomo, pero en realidad sometidos  a las directrices corporativas y sin disfrutar de las ventajas como empleados por cuenta ajena.

El beneficio de estos servicios de coche compartido, se acumula en gran parte, en las plataformas de intermediación. El ofertante de estos servicios, se queda frecuentemente con poco margen, presionado por unas tarifas que buscan ser cada vez más competitivas. El propietario del vehículo ha de hacer muchas horas y buscar la forma de amortizar sus costes y sacar ingresos razonables.